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CENTRO DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA SANITASAlcobendas

ESCUELA DE PACIENTES. Descubre todo lo que necesitas saber sobre Reproducción Asistida

ESCUELA DE PACIENTES. Descubre todo lo que necesitas saber sobre Reproducción Asistida

Reproducción Asistida: preguntas frecuentes

La esterilidad es la incapacidad para lograr gestación tras un año de relaciones sexuales con frecuencia normal y sin uso de ningún método anticonceptivo.

Según los estudios epidemiológicos, la esterilidad afecta a una de cada seis parejas, y experimenta una evolución creciente.

La infertilidad es la incapacidad para generar gestaciones capaces de evolucionar hasta viabilidad fetal. Engloba situaciones como el aborto de repetición, la muerte fetal intrauterina, el parto prematuro...
Nuestra recomendación es que tendrías que consultar tras un año de relaciones sexuales encaminadas a la procreación. Aunque hay casos especiales:

  • Parejas afectadas por trastornos de la fertilidad conocidos o evidentes, que debieran hacerlo en cuanto tengan deseo reproductivo.
  • Mujeres con edad reproductiva avanzada; pacientes con 35 años o más años, han de consultar tras 6 meses de intentos fallidos.
  • Parejas infértiles o con antecedentes reproductivos desfavorables (más de 2 abortos, partos de fetos inmaduros o grandes prematuros, muertes fetales intrauterinas de causa inexplicada o potencialmente recurrente, hijos anteriores con anomalías congénitas, portadores o afectados por enfermedades transmisibles)
Las alteraciones capaces de reducir la probabilidad de gestación espontanea pueden afectar a la producción de gametos masculinos y femeninos, a su interacción eficaz, o a la capacidad del embrión ya fecundado para implantarse y desarrollarse:

  • Alteraciones en la producción de gametos:
    • Masculinas:
      • Ausencia de producción de espermatozoides.
      • Alteraciones del número, movilidad y morfología de los espermatozoides.
    • Femeninas
      • Anovulación (Síndrome de ovario poliquístico, fallo ovárico prematuro...)
  • Alteraciones que impiden o dificultan el contacto entre gametos:
    • Alteraciones de la erección y la eyaculación.
    • Alteraciones vaginales que dificultan o impiden el coito.
    • Alteraciones del transporte espermático en el aparato genital masculino o femenino.
    • Alteraciones de la captación del ovocito por la trompa de Falopio.
    • Alteraciones de la fecundación.
  • Alteraciones de la implantación:
    • Alteraciones del transporte del embrión hasta la cavidad uterina.
    • Alteraciones de la implantación embrionaria.
  • Alteraciones de causa no conocida.
    • El tratamiento se basa en la aplicación de diferentes recursos terapéuticos, seleccionando el más idóneo para cada paciente. Solo el médico responsable de la asistencia reproductiva puede valorar con propiedad las circunstancias de un caso concreto.
      También deben considerarse los deseos, expectativas y preferencias de los pacientes, quienes, haciendo uso de su autonomía, deben escoger finalmente entre las opciones que resulten clínicamente aplicables.
    • También deben considerarse los deseos, expectativas y preferencias de los pacientes, quienes, haciendo uso de su autonomía, deben escoger finalmente entre las opciones que resulten clínicamente aplicables.
El diagnóstico es el proceso deductivo mediante el cual el médico trata de identificar el origen de la esterilidad que afecta a una pareja.
Las pruebas se han ido desarrollando con el fin de estudiar con la máxima precisión los factores causales descritos a lo largo de años de investigación. Existen multitud de pruebas diagnósticas, y en muchos casos, se pueden aplicar varias al estudio de un mismo factor.
La historia clínica es el instrumento básico de toda actuación médica destinada a conocer los antecedentes familiares, personales generales y reproductivos de ambos miembros de la pareja, presencia de síntomas, sistemas hormonales implicados, disfunciones sexuales o existencia de procesos generales con efecto potencial sobre la fertilidad.

La mujer será sometida a una exploración física general, genital y mamaria. Si los antecedentes o los síntomas del varón lo hacen aconsejable, este será remitido al andrólogo.

Solo debemos considerar de aplicación sistemática, tres grupos de pruebas:

  • Análisis de calidad seminal (inicialmente por medio del seminograma).
  • Pruebas de normalidad anatómica y funcional del útero y las trompas de Falopio.
  • Pruebas para establecer la calidad de la ovulación.

La normalidad estructural y funcional del útero y las trompas se investiga por medio de pruebas de diagnóstico por imagen:

  • La ecografía transvaginal
  • La Histerosalpingografía es una radiografía que se realiza introduciendo un contraste radiológico líquido a través del cuello uterino, y obtiene imágenes de las trompas.

La normalidad de la ovulación y de la función hormonal del ovario se puede estudiar a través de diversas pruebas:

  • Historia menstrual
  • Ecografía. Es posible detectar la existencia de folículos en el ovario que nos puede orientar sobre el estado de la reserva ovárica.
  • Determinaciones hormonales: Los niveles de hormona folículo estimulante (FSH) y estradiol en la fase folicular inicial (hacia el tercer día del ciclo)
  • Paralelamente se suelen determinar parámetros sanguíneos generales, así como marcadores de infección activa por virus de la Hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y sífilis.
En estos casos, hablamos de pruebas que solo se solicitaran en casos concretos, ante la existencia de antecedentes clínicos o hallazgos diagnósticos que aconsejen su uso. Algunas de las pruebas complementarias más importantes:

  • Pruebas seminales avanzadas: Prueba de selección y supervivencia espermática. Estudios hormonales y metabólicos: Prolactina, andrógenos, hormonas tiroideas, hormona antimülleriana.
  • Estudios microbiológicos: Cultivo de exudados genitales, marcadores de infección por chlamydia.
  • Estudios inmunológicos: anticuerpos antifosfolípidos, anti tiroideos...Al igual que los siguientes, pueden resultar de interés en ciertos casos de perdida gestacional reiterada. Estudios hematológicos: marcadores de estados de hipercoagulabilidad como las trombofilias.
  • Estudios genéticos: Cariotipo, estudio de mutaciones o polimorfismos asociados a enfermedades monogénicas, estudio en microdelecciones cromosómicas asociadas a déficits en la producción de espermatozoides.
  • Biopsia testicular: destinada a la obtención de espermatozoides a partir del tejido testicular. En caso de afectación muy severa de la producción espermática, puede ser útil para estudios morfológicos o genéticos que contribuyan a esclarecer el origen de dicha alteración.
  • Laparoscopia: destinada a confirmar la gravedad de diagnósticos de sospecha de afectación tubárica establecidos mediante ecografía o Histerosalpingografía, o encaminada a su tratamiento. Se trata de una técnica invasiva, que consiste en la inspección del aparato genital interno de la mujer mediante un endoscopio, que se introduce a través de una incisión generalmente cercana al ombligo. Si se identifica alguna patología susceptible de corrección quirúrgica, la laparoscopia permite realizar tratamiento quirúrgico de ciertos procesos, usando instrumental y técnicas especiales que no requieren la apertura del abdomen.
  • Histeroscopia: consiste en una exploración de la cavidad uterina por medio de un sistema óptico que se introduce a través del cuello del útero. En un gran número de casos puede realizarse sin anestesia y sin ingreso, ya que no suele resultar dolorosa. En otras circunstancias también permite el tratamiento quirúrgico de otras alteraciones de la cavidad.
Para llevar a cabo cualquiera de los tratamientos de Reproducción Asistida, los pacientes van a necesitar la ayuda de un conjunto de profesionales de la Medicina, Enfermería, Embriología, Psicología...

Todos y cada uno de ellos estarán presentes en una o varias etapas del proceso, a veces de forma directa, a veces de forma más o menos visible, pero todos ellos forman parte de un gran equipo que no pretende más que la atención integral de las pacientes/parejas.

Por esta razón, en cada una de las etapas y en cada uno de los diferentes niveles de atención, los pacientes podrán contar con los profesionales de Enfermería que serán su referente desde la consulta de primera visita hasta el final del ciclo en la consulta de prueba de embarazo.

La labor educativa para el correcto cumplimiento de los tratamientos, la atención y acompañamiento de la paciente/pareja en los diferentes procesos (inseminación/punción/transferencia) seguirán siendo función del personal de Enfermería, así como la información necesaria pre, intra y post procedimiento.

Detalles como: ¿cómo acudir para determinada prueba, su duración, recomendaciones tras finalizar la misma, necesidad de guardar reposo, sentir dolor o molestias, que cambios introducir en el estilo de vida, a quien acudir en caso de...? Cuando el paciente dispone de una amplia información de lo que va a encontrar en los diferentes momentos del tratamiento y sus distintos escenarios, los niveles de ansiedad y miedo a lo desconocido disminuyen; también ayuda el sentirse acompañado profesionalmente con una atención individualizada, con tiempo suficiente y por supuesto el saber cómo y con quien contar en cada momento.

En la mayoría de los casos la causa de la infertilidad es de orígen anatómico (alteraciones en el tracto reproductivo de la mujer), hormonal o genético.

No obstante, existe alrededor de un 15-20 % de pacientes que tras realizar estudios de fertilidad y someterse a tratamientos de reproducción asistida no consiguen el embarazo.

En los últimos años se han encontrado evidencias de una clara implicación del sistema inmunólogico materno en el desarrollo del embarazo, desde el inicio (durante la implantación embrionaria) hasta la finalización del mismo( el parto).

Sin duda, debe existir un mecanismo que permita que la gestación se lleve a cabo teniendo en cuenta que un sistema inmunológico competente va a acabar con todo aquello que le resulte “extraño” y, sin duda, el feto es desconocido ya que expresa genes de origen paterno y materno.

Procesos clave de la gestación como la placentación corren a cargo de células del sistema inmune que se encuentran en el útero en el momento preciso.  Estas células denominadas NK (Natural Killer) han generado grandes expectativas. El conocimiento de cómo estas células llevan a cabo su función podría ser clave para entender procesos como los abortos, la eclampsia, el CIR, etc…   

Las células NK son componentes del sistema inmune, existen distintas subpoblaciones que se diferencian por su fenotipo( las proteínas que expresan en su superficie) y, también y más importante, por sus funciones.

Las células NK que encontramos en sangre de forma mayoritaria son las que se denominan “dobles positivas”, que expresan CD16 y CD56 en su membrana . Estas células están cargadas de sustancias citolíticas preparadas para actuar. Básicamente su función es ir “rastreando” y atacar si encuentra alguna célula con visos de estar infectada o ser patológica.

Existe otro subtipo de células NK con un perfil mucho menos “asesino”, que se asemejan más a las que se encuentran en útero y cuya función es enviar “señales químicas” (citoquinas)  para atraer y promover procesos que implican a otras células.

Desde hace unos años se empezó a tener constancia de que en mujeres con alteraciones en las distintas subpoblaciones de células NK presentaban abortos y fallos de implantación embrionaria. En concreto, en estas mujeres se encontraban porcentajes elevados de células NK a los descritos en los rangos de normalidad.

Parece que estas células podrían actuar como “marcador” de una situación generalizada de activación inflamatoria del sistema inmunológico que resultaría inadecuada para permitir la gestación.

En estos casos el especialista en inmunología reproductiva puede indicar un  tratamiento inmunomodulador para tratar de controlar esta disregulación del sistema.  

Desear tener un hijo y no poder alcanzar ese deseo espontáneamente es fuente de estrés, angustia y, en algunos casos, depresión.


¿Por qué es habitual es estrés?

El estrés está íntimamente relacionado con la experiencia de infertilidad, ya que se manifiesta como resultado de la dificultad para concebir un hijo, de no saber cuál es la causa, de no saber si se va a lograr algún día, de la presión que se siente desde el mundo exterior. Las parejas con problemas reproductivos suelen referirse a la infertilidad como la peor crisis de sus vidas.

 

¿Qué alteración en los estados de ánimo pueden aparecer?

  • Ansiedad. Producto de la incertidumbre y de la imposibilidad de prever si finalmente se lograra una gestación. Presenta una sintomatología muy característica: dificultad para respirar, mareos, fuertes dolores de cabeza...
  • Depresión. El propio concepto de infertilidad resulta en muchas ocasiones intolerable para quienes la padecen. Los índices de depresión en pacientes con problemas reproductivos son equiparables a aquellos pacientes con diagnóstico de cáncer, dolor crónico y enfermedades cardiovasculares.
  • Enfado. ¿por qué a mí? Es una frase muy frecuente. Están enfadados, pero no saben explicar bien con quien, si con ellos mismos, con su pareja, con el medico que les ha dado el diagnostico, o con algún ser superior que les está castigando.
  • Sensación de “nada tiene sentido en mi vida si no tengo un hijo”
  • Tristeza vs Esperanza. La oscilación del humor es característica de los pacientes de reproducción. Sensación continua de vivir una montaña rusa (esperanza por el tratamiento, tristeza por los fracasos)
  • Disminución en la frecuencia y espontaneidad de las relaciones sexuales.

 

¿Por qué los miembros de la pareja tienen sentimientos diferentes ante la misma situación?

Las diferencias de género entre hombres y mujeres hacen que cada uno responda de forma diferente ante las diversas situaciones a las que se tienen que enfrentar.

Cuando la pareja se enfrenta a un problema reproductivo, la mujer tiende a expresar su tristeza llorando y refugiándose en sus seres queridos. El hombre sin embargo, suele adoptar conductas de evasión, busca refugiarse en su trabajo, en salidas con amigos... Esto no quiere decir que uno esté más angustiado e implicado con el proyecto que el otro, sino que cada uno expresa su malestar a su manera.

Ante esta situación es importante:

  • Saber que aunque sus reacciones sean distintas, ambos están pasando un momento difícil.
  • Tener un dialogo fluido entre la pareja con respecto a estas reacciones.
  • Respetar las manifestaciones de angustia de cada uno.

 

¿Qué cosas podrían mejorar estas sensaciones?

  • Vivir esta experiencia de a dos, como pareja, sentirse acompañado por el otro. Aunque no siempre puedan acudir a consulta juntos, lo fundamental es sentir y saber que el otro está presente.
  • Pedir ayuda cuando lo consideren necesario. Los psicólogos son muy útiles en estos momentos y les proporcionaran herramientas para ayudarles a sobrellevar las situaciones más difíciles.
  • Es fundamental tener otros proyectos en marcha, además del de ser padres. Centrarse en un único objetivo que no depende totalmente de nosotros, no resulta beneficioso, sobre todo cuando no sabemos cuándo se lograra ese objetivo.
  • No vivir el tratamiento como la última opción para ser padres, sino como un tratamiento que todos esperamos salga bien, pero al mismo tiempo puede que no sea el último.

 

¿Qué se puede hacer para afrontar un resultado negativo?

Uno de los peores momentos del tratamiento es recibir el resultado negativo a una prueba de embarazo. Estas son algunas pautas para afrontar un resultado negativo:

  • Saber que los tratamientos de reproducción no nos aseguran un embarazo.
  • Es importante tener otros proyectos en marcha para no pensar que se nos viene el mundo encima por no haber conseguido un embarazo en este intento. Por ejemplo, tener planificada una excursión para el fin de semana, cenas con amigos...
  • No resulta beneficioso para las emociones pensar que este es el ¡último intento! Intentar verlo como un intento más ayudará a disminuir la ansiedad que provoca pensar que es la última posibilidad.
  • Si no se sienten con ganas, no forzar encuentros donde haya niños. Es decir, aquellos festejos familiares o de amigos donde todo gira en torno a los niños, embarazos, anécdotas del parto...
  • Intentar no hablar todo el día del fracaso del tratamiento. Nuestra recomendación es que podáis encontrar dentro de la pareja, momentos puntuales para reflexionar sobre el resultado negativo de la prueba y qué hacer el día después. Estar hablando constantemente de este tema no es beneficioso para el estado de ánimo, ya que nos impide pensar en otra cosa.
  • Gastar energía. Hacer deporte, salir a caminar, correr, ayudar a que el cuerpo se canse y podamos dormir mejor.

 ¿Cuándo decir basta?

Decir “basta” es sano y, avece, muy necesario. Al igual que es importante recorrer el camino necesario para lograr el deseo de ser padres biológicos, también es importante saber cuándo detenernos. No es beneficioso para las parejas seguir intentando ciclos reiteradamente a cualquier coste, incluso cuando la fuerza física y mental y los recursos económicos escasean. Hay que recordar que existen alternativas a la paternidad “biológica”.

 
¿Cómo decidir si recurrir a donación de gametos?

La donación de gametos en parejas heterosexuales suele ser una decisión difícil y en la que se necesita tiempo para reflexionar. Consultar con un psicólogo especialista es lo más recomendable en estos casos.

Algunas preguntas que pueden ayudar a reflexionar son:

  • ¿Por qué deseo tener un hijo?
  • ¿Deseo un hijo para criarlo, darle mi amor, enseñarle las cosas que he aprendido, o deseo un hijo únicamente para que pueda parecerse físicamente a mí?
  • ¿Conozco el proceso de selección de donantes? ¿Conozco sus motivaciones?
  • ¿Conozco la importancia de los factores ambientales en el desarrollo de los niños?

 

En donación de gametos ¿se sugiere contarle al niño sus orígenes?

En la actualidad, son muchos los pacientes que recurren a la donación de gametos para tener un hijo. Algunos por no tener pareja o pareja masculina, y otros porque sus gametos no les permiten lograr una gestación.

Esto significa que el hijo no tendrá vinculación genética con uno o ninguno de sus padres. Esta falta de vinculación genética es la base del cuestionamiento “¿debo contarle a mi hijo sobre su origen?”, “¿qué debo decirle?”, “¿cómo y cuándo se lo digo?”

Algunas sugerencias a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión:

  • Actualmente, la investigación científica en este campo, sugiere que adoptar una postura de sinceridad con el niño, favorecerá la relación padres-hijos. Hemos de tener en cuenta que el amor, los cuidados, los valores y las costumbres no se transmiten genéticamente.
  • ¿Quién se lo cuenta? Siempre sus padres. No esperemos a que otro se lo cuente
  • ¿Cuándo? A partir de los 3 años, y hasta los 8 se considera un buen momento, ya que en esta época está comenzando a construir su identidad, su imagen de sí mismo y de los demás. Esto es, comenzar a responder cuando el niño comienza a preguntar. De esta forma, él mismo va pautando el ritmo en el que él puede ir comprendiendo las respuestas.Es importante no retrasarlo a épocas como la adolescencia o pre-adolescencia donde siempre surgen conflictos típicos de esta etapa del desarrollo.
  • ¿Cómo se lo cuento? Como un cuento o con analogías. Los niños pequeños suelen entender mejor lo que les explicamos si utilizamos ejemplos que puedan comprender. Existen cuentos ilustrados donde, de forma sencilla el niño puede comprender su venida al mundo por donación de gametos.
  • ¿Por qué se lo cuento? No es más mío si no se lo cuento, y no es menos mío si se lo cuento. La carga genética que tiene el ser humano no determina sus gustos, sus formas de pensar, de sentir, de actuar y de amar. Estas características solo se consiguen con la interacción paterno- filial, con la transmisión de valores y con la educación que demos a nuestros hijos.

 

Mujeres sin pareja masculina y parejas del mismo sexo.

En estos casos, no necesariamente hay un problema reproductivo. Por tanto la conflictiva emocional que se genera en pacientes con problemas reproductivos, no siempre se presenta.

Estas mujeres suelen presentarse en consulta:

  • Muy ilusionadas y seguras de su decisión.
  • Con el apoyo de redes sociales, aunque no siempre de redes familiares.
  • Dudas sobre cómo integrar a su pareja.

La evidencia científica actual no ha encontrado diferencias significativas en relación entre hijos de madres con pareja femenina, madres solas y madres heterosexuales (con pareja) ni en el plano psicológico, ni en el comportamiento social, ni en el desarrollo y conductas de género.

   

¿Quieres participar en la Escuela de Pacientes?

Organizamos talleres y jornadas para apoyarte en este proyecto.

Trataremos temas distintos como son la renuncia genética, la figura del donante, las dudas y problemáticas más frecuentes. Para más información sobre cómo participar, ponte en contacto con nosotros y te informaremos del próximo encuentro.

La maternidad y lo que significa está cambiando a lo largo de las décadas. Hace años la única opción era la adopción, pero esto ha cambiado. Los avances científicos permiten a mujeres con dificultades para concebir con sus óvulos propios recibir óvulos donados y gestar un embrión que dé lugar a un bebé muy deseado. Aceptar la situación y llegar a ser receptora de óvulos es una de las decisiones más difíciles de la vida para una mujer. A nivel emocional y bajo una perspectiva psicológica surgen dudas acerca de los genes, el amor, la familia y el deseo profundo de tener un hijo. Hablaremos con mujeres que han recorrido el camino con éxito lleno de obstáculos y dificultades y nos ayudarán a comprender mejor el proceso.

Porque son muchas inquietudes, muchas preguntas..:

  • La renuncia genética, el dolor de la perdida por lo siempre imaginado, “ la maternidad natural”.
  • Ser padres más allá de la genética: la importancia de lo relacional en el establecimiento del vínculo como paso al desarrollo de la propia personalidad de nuestros hijos.
  • La figura de la donante: antes, durante y después del proceso.
  • ¿Existe el rechazo psicológico?
  • El relato del origen: ¿es necesario contarlo a nuestros hijos. ¿A quién se lo cuento y cómo?

DÓNDE SE IMPARTE: Centro Reproducción Asistida Alcobendas.
PONENTES: Pilar Ruiz Moyano, psicóloga Clínica, y Dra. Ana Gaitero, Jefa de Servicio Unidad de Reproducción Asistida, Sanitas Hospitales.
CÓMO APUNTARME: Envíanos un email indicando el nombre del taller al que quieres asisitir y tus datos a pruizmoyano@sanitas.es

Sabemos que la fertilidad va decayendo con la edad de la mujer y queremos conocer estrategias para "luchar en contra del paso de los años", existe la posibilidad de "congelar nuestra fertilidad" y hablaremos de cómo se hace, lo que significa para la mujer y su vida.


DÓNDE SE IMPARTE: Centro Reproducción Asistida Alcobendas.
PONENTES: Dra. Ana Gaitero, Jefa de Servicio Unidad de Reproducción Asistida, Sanitas Hospitales y Almudena Ferri. Embrióloga en el Centro de Reproducción Asistida Alcobendas.
CÓMO APUNTARME: Envíanos un email indicando el nombre del taller y tus datos a agaitero@sanitas.es

Desde el Centro, queremos acompañarte en hacer realidad tus sueños. Por eso, Marian Cisterna protagoniza una charla motivadora, cercana, en su propio estilo, junto con la jefa del Servicio, Ana Gaitero.


DÓNDE SE IMPARTE: Centro Reproducción Asistida Alcobendas.
PONENTES: Marian Cisterna y colabora Dra. Ana Gaitero, Jefa de Servicio de Reproducción Asistida, Sanitas Hospitales.
CÓMO APUNTARME: apúntate en unireproduccionmac@sanitas.es



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